miércoles, 19 de septiembre de 2007

Perfil: Estudiante de Psicología

¿Sujeto u objeto de conocimiento?

Dedicado a M. Belén Menini.


Se acerca el día del estudiante y me pareció una excelente ocasión para retratar a un llamativo personaje que creo conocer: "El estudiante de psicología", una raza a la cual tengo el agrado (¿o no?) de pertenecer y que puedo asegurar no se parece a ninguna otra.
Realizaré en esta ocasión un estudio comparativo entre el estudiante de esta carrera y aquel que simplemente no lo es:
Para comenzar quisiera trasladarlos a ustedes, queridos lectores, a una situación que todos deben conocer...Examen: final, parcial o parcialito, contexto en el cual el universitario promedio manifiesta sentir cierto miedo o quizás nerviosismo. En esta ocasión el estudiante de psicología, en cambio, siente "angustia de castración" (en el mejor de los casos) o de "fragmentación", insiste en que esta "somatizando" y teme sufrir una "herida narcisista" en el caso de que lo bochen...
En cuanto a su vida social este personaje comienza a notar que sus amigas dejaron de pedirle opinión acerca de como vestirse para esa "importante entrevista laboral" y en cambio preguntan si deben dibujar o no un paraguas en el famoso test llamado "persona bajo la lluvia". Por otra parte, en la peluquería vemos que el estilista ha dejado de ventilar los secretos de Juan y María para filtrarnos detalles de su vida íntima y pedirnos consejos sobre como resolver una problemática que los aqueja. (Para la persona atenta, aclaro que el lapsus en el que paso de hablar en tercera persona para hacerlo en primera es adrede).
Sin embargo, no todo es color de rosa para este particular individuo; pesa sobre él un importante (y limitante a la hora de hacer amigos) prejuicio que consiste en la famosa pregunta "¿Me estará analizando?". En cuanto a este punto quiero desmitificarlo y decir con firmeza que de ninguna manera esto es así y mis argumentos se basan en el simple hecho de que no tenemos tiempo para hacerlo. Nuestra cabeza esta demasiado ocupada autoanalizándose en un estado de eterna introspección donde nos vemos reflejados en cada patología descripta en cada libro y en el cual no podemos evitar sentir que el caso Juanito/Dora y Anna O. esta basado en hechos de nuestra propia vida. Es allí justamente donde el límite sujeto-objeto de conocimiento no esta bien definido para nosotros y pasamos a ser pequeñas ratas de nuestros propios laboratorios y experimentos.
No obstante no dejamos de pensar (involuntariamente, claro) que ustedes (conocidos, familiares y amigos) son personas altamente conflictuadas, que no pudieron resolver correctamente el Edipo y que poseen fastidiosos rasgos obsesivos que no me pondré a detallar.
  • El estudiante de psicología jamás va a conocer a alguien "denso" sino a alguien que "contratransferencialmente nos produce aburrimiento".
  • El estudiante de psicología nunca va a decir que estas dramatizando, pero sí que sos histérica.
  • El estudiante de psicología no pone "fecha y hora" de encuentro, sino que "establece un encuadre".
  • La palabra/frase mas oída entre los estudiantes de psicología no es "boludo", sino que es "no proyectes".
Para concluir quiero aclarar que nosotros, futuros psicólogos, no somos negociantes, pero sí brindamos por el estrés, las crisis vitales y todos aquellos pormenores que padecen ustedes sujetos atravesados (o no) por la palabra, y los esperamos en un futuro no muy lejano en nuestros humildes consultorios (si es que no terminamos internados primero).

Saludo a todos los estudiantes en su día y en especial a aquellos valientes que se decidieron por la psicología, a los cuales hoy más que nunca les pregunto: "to be or not to be the falo...?"