Dedicado a mi querida Laura.
Antes de comenzar quiero aclarar que hay algo que Freud llamó despersonalización y que vendría a ser un tipo de enajenación pero con uno mismo (si lo explico así en la facultad no llego al 4), pero continuemos...Lo decía porque hace un par de semanas viví algo por estilo; no Sigmund, no te revuelques en tu tumba por lo que voy a decir (¿o te cremaron?), por favor.
La situación fue así...(esta es la parte donde describo el contexto): Restaurante (sí, pronunciando la E final) Armenio, un amigo pretencioso que cumplía años, amigos en común y amigos del tipo “los otros”. Esta especia a la que continuaremos llamando “los otros” se caracterizaba por un lenguaje constituido por nombres de páginas de internet, transformadas en verbo. Para ser mas claros era algo así: “yo googleo, tu wikipedias, vosotros flogeais”, además de cada tanto pronunciar números y letras en un orden sin sentido, que luego logramos descubrir eran modelos de celulares “Z8500, J600”, sumado a otros balbuceos por el estilo. Sus intereses se centraban en “viajes por el mundo”, aunque sólo alcanzaron a nombrar Francia, y en ir a exposiciones de autos.
La noche transcurría en paz mientras nosotros estudiábamos a esta “especie porteña”, que “allá lejos”, donde vivimos, no tenemos la posibilidad de apreciar. Nos mantuvimos callados, claro, porque no queríamos dejar escapar ningún detalle de estos singulares ejemplares debido a que todo nos parecía tan ajeno...Hora y media había trascurrido serenamente hasta que ocurrió un momento de tensión absoluta. Momento único en el cual los dos mundos se rozan y como podemos apreciar en la historia de la humanidad, siempre que una cultura no comprende a la otra...hay guerra.
Me temo que en este momento debo bajar el nivel de expectativas y aclarar al querido lector que lo que sucedió no fue exactamente de ese modo. Guerra, lo que se dice Una Guerra no llegó a estallar, pero una de las partes, debo decir, definitivamente lanzó un misil.
La hembra dominante, un personaje sobresaliente por su tono agudo de voz, su pelo quemado, tal vez por tantas ideas, y su cinturón onda Shakira (la asociación en su mente fue Shakira-árabe-armenio) decidió salirse por un microsegundo de su reducido ecosistema y hacer un intercambio con un tono muy irritante hacia nuestro bando. Su cuerpo, inclinado hacia adelante buscando la conexión con los machos alfa de su especie, se volteó hacia nuestro lado y mirando a una de nosotros se limitó a decir: “Ay, ustedes se están aburriendo porque no entienden lo que nosotros decimos...”.
Ese momento fue clave. Finalmente se produjo la enajenación. Mi ser se dividió en dos: una parte de mi quedó paralizada por el estupor que tantas frivolidades juntas había producido en su cuerpo ya desde unos minutos atrás. Parálisis total sumado a una leve incredulidad por lo que estaba oyendo, situación parecida a la de los sueños cuando uno intenta con todas sus fuerzas correr pero no lo logra. Otra parte de mi, en cambio, cruzó la amplia mesa de un salto hasta encontrarse a unos centímetros de ese prototipo de “chica top” y rodeó su cuello con sus manos presionando cada vez más fuerte al tiempo que le introducía ese arroz persa por su boca para que de ninguna manera pudiese respirar. El sujeto mal teñido pataleaba hasta que se desvanecía por completo...
La situación duró unos pocos segundos; cuando mi cuerpo inmóvil estaba listo al fin para reaccionar tal como lo había imaginado, ese maldito Superyó entró a la escena. No querida Jacqueline Dutrá, el Superyó no es un superhéroe de tiras cómicas sino aquella instancia crítica que juzga desde lo moral e impide que realicemos ciertas acciones que podrían ser muy placenteras pero condenables.
Que triste. Una parte de mi había contemplado a la otra y había calificado sus deseos como “irrealizables por respeto a un amigo”. Y ese amigo, no era cualquier amigo, NO, era Facundo. Era tal la sensación de impotencia, que ni yo podía creer que estaba dejando de hacer algo que hubiese traído consigo un goce demasiado alto para ser verdad por “respeto a Facundo”. La energía que corría por mi cuerpo y que me preparaba para la acción se vio detenida y concentrada en un solo lugar...Mis dientes, dientes que mordían mis labios y la saliva fluyendo cada vez más como la de la bestia que tiene a su presa a unos pocos metros pero que no la logra alcanzar a causa de una cadena que deteniéndola se hace llamar Superyó.
...Finalmente la noche terminó y todos los actores integrantes se retiraron ilesos. Sin embargo, con una última mirada logro decirle a ese personaje insulso pero egocéntrico que “esta vez tuve clemencia, pero la próxima nadie te salva de que mi tenedor termine incrustado en tu ojo izquierdo” y me despido sonriente tratando de ignorar ese comentario del tipo: “Facu, ¿aca hay taxis? porque en París no había ninguno”...Será que allá no son amarillos y negros nena.

5 comentarios:
mi queridisima amiga de clase media, que se ve apartada de la vida top y superflua de los jóvenes cool,conincido con ese instinto asesino, dirijido hacia esa clase de ser falto de vida propia, y que su vida entera gira en torno a el último celular o las ultimas botitas etc. Creo que sería lindo no reprimir esas ansias por sangre de idiota y dejarse llevar, así cuando uno termina el acto de matanza, es aplaudido por el resto de las gentes decentes del lugar, y tomado como un sujeto pulenta.
Si, pero estaba en Palermo Hollywood, nose si me iban a aplaudir, sorry gor
Jajajaja
muy buena descripción de esa noche taaan rara junto con los amigos de Facundo!!!
Pero va a haber revancha...la vamos a volver a cruzar en la fiesta de egresados de Facu..!
Grrrr... Mininamente hay q tirarle algun trago encima, sin querer..obviooo!
Gracias por la dedicatoria !!
ola
mmm un artikul mas ke personal
no sabria ke decir mas alla de los terminos googlear...wikipediar...flogeais...es algo parecido alo eskribi en mi blog del muno instantaneo
saludos
AHH q dulce velada, me hubiese gustado estar presente, no por el homenajeado sino por la reaccion reprimida de usted y de paso le sacaba una foto con mi celular ultimo modelo, perdon eso no tendria q haberlo puesto...
Lo unico q pido es que si se cruza nuevamente con la srta en cuestion, tenga la delicadeza de llevar un objeto contundente en su cartera y dejarselo como un tierno recuerdo suyo en la coronilla de la joven ultima moda.
Saluda Atte
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